Saturday, August 09, 2008

Bush radio address 08/09/08 full audio, text transcript

President George W. Bush calls troops from his ranch in Crawford, Texas, Thanksgiving Day, Thursday, Nov. 24, 2005. White House photo by Eric Draper.bush radio address 08/09/08 full audio, text transcript. President's Radio Address en Español In Focus: Summer Olympics 2008 and In Focus: Asia
Subscribe to the Republican National Convention Blog Podcast Subscribe to Our Podcast feed or online Click here to Subscribe to Republican National Convention Blog's PODCAST with podnova podnova Podcast Channel and receive the weekly Presidential Radio Address in English and Spanish with select State Department Briefings. Featuring real audio and full text transcripts, More content Sources added often so stay tuned.

THE PRESIDENT: Good morning. I'm speaking to you from Beijing, where I've come to support American athletes participating in the Olympic Games. This is a moment of pride for our Olympians and the great Nation they represent, and Laura and I are honored to share it with them.

In addition to attending the Olympics, my schedule includes meeting with China's President, dedicating a new U.S. embassy in Beijing, and worshiping at a local church. During my time here, I'm expressing America's deep concerns about freedom and human rights in China. This trip has reaffirmed my belief that men and women who aspire to speak their conscience and worship their God are no threat to the future of China. They are the people who will make China a great nation in the 21st century.

One of the most striking parts of this trip is seeing how much China has changed. I first visited the country more than three decades ago, when my dad was America's representative in Beijing. Poverty was rampant, and the streets swarmed with bicycles. Today, China is sprinting into the modern era. Beijing is covered in skyscrapers and filled with cars. And the people of China have more connections to the world than ever before.

These changes present the Chinese people, the American people, and the world with tremendous opportunities. So over the past eight years, America has sought to put our relationship with China on a more solid and principled footing. We've advanced both our nations' interests by expanding free and fair trade and encouraging the rise of a Chinese middle class -- which can be an enormous market for American exports. We have also cooperated on other shared challenges, from fighting pandemic disease to opposing North Korea's nuclear weapons programs.

At the same time, America has spoken candidly and consistently about our concerns over the Chinese government's behavior. We have made it clear that trusting their people with greater freedom is necessary for China to reach its full potential. We've emphasized that being a global economic leader carries with it the duty to act responsibly on matters from energy to the environment to development in Africa.

Only China can decide what course it will follow, but I'm optimistic about the prospects. Young people who grow up with freedom in one area of their lives will ultimately demand freedom in other areas. The China of the future will reflect its own culture and traditions, but it will also reflect the universal aspirations of mankind -- and there's no deeper human desire than liberty.

America's relationship with China is one element of our broader strategy for the region. When I took office, I brought a clear conviction that America is a Pacific Nation, and our engagement with Asia should be stronger than ever before. We've acted on that conviction by pursuing four broad objectives: We bolstered all five of our treaty alliances in the Asia Pacific region -- Japan, Australia, the Philippines, and two countries I visited this week, South Korea and Thailand.

We have strengthened our relationships with other free societies in Asia -- including India, the world's largest democracy, and Indonesia, a democratic nation that is home to more Muslims than any other nation on Earth. We have seized opportunities for prosperity by negotiating new free trade agreements, including an historic agreement with South Korea -- an agreement which our United States Congress must pass. And we helped bring together nations throughout the Asia Pacific to fight terrorism, seek an end to tyranny in Burma, respond to natural disasters, and address other challenges to our people and our prosperity.

My trips to Asia as President have brought many uplifting moments. One of the most moving came this week in Seoul, when I spoke to American troops at the Yongsan Garrison. These men and women are carrying the burdens of military life far from home. Yet in their faces you can see a quiet pride that comes from having an important job, and doing it right. These brave Americans are preserving peace, and they're sending a broader message about our approach toward Asia. Now, and always, the United States will keep our word to our friends. We will stand confidently for liberty. And we will advance our Nation's interests and ideals by staying engaged in this pivotal part of the world.

Thank you for listening. # # #

For Immediate Release Office of the Press Secretary August 9, 2008

Tags: and

Discurso Radial del Presidente a la Nación 08/09/08

Presidente George W. Bush llama a tropas de su rancho en Crawford, Tejas, día de Thanksgiving, jueves, de noviembre el 24 de 2005.  Foto blanca de la casa de Eric Draper.forre el audio de la dirección de radio 08/09/08 por completo, transcripción del texto. (nota de los redactores: ninguna lengua española mp3 lanzó esta semana, apesadumbrada) PODCAST
Chascar aquí para suscribir a nuestro canal republicano de Blog Podcast de la convención nacional con Odeo Suscribir a nuestro canal de Podcast de Odeo o del podnova Chascar aquí para suscribir a nuestro canal republicano de Blog Podcast de la convención nacional con Podnova y recibir la dirección de radio presidencial semanal en inglés y español con informes selectos del departamento del estado. Ofreciendo transcripciones audio y con texto completo verdaderas, más fuentes contentas agregaron a menudo así que la estancia templó.

Buenos Días.

Les estoy hablando desde Beijing donde he venido para apoyar a los atletas estadounidenses que están participando en los Juegos Olímpicos. Este es un momento de orgullo para nuestros olímpicos y para la gran Nación que representan, y Laura y yo estamos honrados de compartirlo con ellos.

Además de asistir a los Juegos Olímpicos, mi itinerario incluye una reunión con el Presidente de China, dedicar una nueva Embajada de Estados Unidos en Beijing, y asistir a una iglesia local. Durante mi tiempo aquí, estaré expresando las profundas inquietudes de Estados Unidos en cuanto a la libertad y los derechos humanos en China. Este viaje ha reafirmado mi creencia de que los hombres y mujeres que aspiran a hablar su conciencia y venerar a su dios, no son ninguna amenaza al futuro de China. Son el pueblo que hará de China una gran nación en el siglo 21.

Uno de los aspectos más destacados de este viaje es ver cuanto ha cambiado China. Mi primera visita al país fue hace más de tres décadas cuando mi papá estaba de representante estadounidense en Beijing. La pobreza estaba por todas partes y las calles estaban inundadas de bicicletas. Hoy en día, China está entrando rápidamente a la era moderna. Beijing está cubierta de rascacielos y llena de automóviles. Y el pueblo de China tiene más conexiones con el mundo que jamás antes en su historia.

Estos cambios ofrecen tremendas oportunidades al pueblo chino, al pueblo estadounidense y al mundo entero. Por lo tanto, en los últimos ocho años, Estados Unidos ha buscado poner nuestra relación con China sobre una base más sólida y de principios. Hemos avanzado los intereses de ambas naciones expandiendo el comercio libre y justo, y fomentando el crecimiento de una clase media china - que puede ser un mercado enorme para exportaciones de Estados Unidos. También hemos cooperado en otros desafíos compartidos, desde luchar contra enfermedades pandémicas hasta oponernos a los programas de armas nucleares de Corea del Norte.

Al mismo tiempo, Estados Unidos ha hablado franca y consistentemente sobre nuestras inquietudes en cuanto al comportamiento del gobierno chino. Hemos dejado muy en claro que confiar a su gente con mayor libertad es necesario para una relación más fuerte con los Estados Unidos y es la única forma en que China pueda alcanzar todo su potencial. Hemos subrayado que ser un líder económico global conlleva el deber de actuar responsablemente en asuntos desde la energía hasta el medio ambiente hasta el desarrollo en África.

Solo China puede decidir el curso que seguirá, pero me siento optimista sobre las perspectivas. Los jóvenes que crecen con libertad en un área de sus vidas eventualmente exigirán libertad en otras áreas. La China del futuro reflejará su propia cultura y tradiciones, pero también reflejará las aspiraciones universales de la humanidad - y no hay anhelo humano más profundo que el de la libertad.

La relación de Estados Unidos con China es un elemento de nuestra estrategia más amplia para la región. Cuando yo asumí la presidencia, traje la clara convicción de que Estados Unidos es una nación del Pacífico y que nuestro compromiso con Asia debe ser más fuerte que nunca en el pasado. Hemos actuado sobre esa convicción al perseguir cuatro objetivos amplios:

Hemos reafirmado todas las cinco alianzas de tratado en la región de Asia del Pacífico: Japón, Australia, Filipinas y dos países que visité esta semana - Corea del Sur y Tailandia. Hemos fortalecido nuestras relaciones con otras sociedades libres en Asia, incluyendo India, la democracia más grande del mundo... e Indonesia, una nación democrática donde viven más musulmanes que en cualquier otro país de la tierra. Hemos aprovechado oportunidades para la prosperidad negociando nuevos acuerdos de libre comercio - incluyendo un acuerdo histórico con Corea del Sur, un acuerdo que nuestro Congreso de Estados Unidos tiene que aprobar. Y hemos ayudado a juntar naciones a través de la región de Asia del Pacífico para luchar contra el terrorismo, buscar un fin a la tiranía en Birmania, responder a desastres naturales y enfrentar otros desafíos a nuestros pueblos y nuestra prosperidad.

Mis viajes a Asia como Presidente han traído muchos momentos alentadores. Uno de los más emotivos vino esta semana en Seúl cuando habl con tropas estadounidenses de la Guarnición Yongsan. Estos hombres y mujeres están soportando la carga de la vida militar lejos de sus hogares. Sin embargo en sus caras uno puede ver un orgullo silencioso que viene de tener un trabajo importante y de desempeñarlo bien. Estos valientes estadounidenses están conservando la paz y están enviando un mensaje más amplio sobre nuestro enfoque hacia Asia: ahora y siempre, Estados Unidos cumpliremos con nuestra palabra a nuestros amigos. Confiados estaremos por la libertad. Y avanzaremos los intereses y los ideales de nuestra Nación manteniéndonos comprometidos en esta parte vital del mundo.

Gracias por escuchar.

Para su publicación inmediata Oficina del Secretario de Prensa 9 de agosto de 2008

Etiquetas De Technorati: , y